Por Jesús Manya Salas
El voto de la paisanada
Las diversas encuestas fueron analizadas por los especialistas, los temas fueron abordados desde diversas perspectivas como son las afinidades ideológicas, económicas, sociales, programáticas, empáticas, entre otras. En particular todas estas miradas fueron destinadas a los que encabezan las preferencias.
En los medios de comunicación y el mundo cultural, conversando con amigos de diversas regiones del sur, hemos percibido que viene funcionando un factor que no fue objeto de reflexión por los analistas, la variable del paisanaje o el terruño; me refiero al “compromiso” altiplánico en las intenciones electorales que esgrimen los votantes de Yohny Lescano en esta parte del sur.
Militantes y simpatizantes de diversas corrientes ideológicas de izquierda y derecha, -en Puno por ejemplo- han manifestado la intención de formar un frente cívico de la Región Puno que apoye a su paisano con la finalidad de llevar por primera vez en la historia republicana a la Presidencia de la República a un representante de Puno.
Coincidente o casualmente en Cusco, Arequipa, Tacna, Moquegua, Apurímac y Madre de Dios, diversas familias de origen puneño apoyan abiertamente a Lescano en la campaña con el argumento de la paisanada; por otro lado, varios mercados y ferias comerciales con fuerte presencia qolla, son parte de una campaña que desborda las filas de Acción Popular, un grupo que al igual que todos los partidos también está en crisis y desorganizado.
No debiera sorprendernos este reguero de influencia altiplánica en el Macro Sur y en los cinturones limeños; mucho antes que de elecciones, en el terreno cultural y concretamente en la danza, la expansión y réplica de la pandilla puneña es multitudinaria y convocante. Colectivos de sicuris y en particular tropas de saya se han convertido en una representación permanente en actividades religiosas y cívicas. Puno es una sociedad regional con mucha personalidad cultural que ha resistido y recreado su identidad antes y ahora en todos estos ámbitos, a diferencia de otras identidades regionales.
Si agregamos a la cultura puneña, la tradición comercial colectiva y familiar muy extendida y corporativa, que se cultivan en mercados y ferias comerciales altiplánicas en todo el país, no debería sorprender el apoyo político y electoral a Lescano que le ha proyectado un crecimiento considerable en el Macro Sur y en otras regiones con grandes probabilidades electorales.