Manuel Silva
Desde su instauración el pasado 23 de julio, el actual Congreso de la República previsto a permanecer durante el periodo 2021-2026 no ha sido ajeno a los cambios que la naturaleza misma de la política confiere. La bancada de Perú Libre – ganadora en las elecciones generales, y que logró posicionarse como la bancada con mayor presencia en el parlamento con 37 congresistas – no parece haber demostrado su fuerza en los escaños y sus iniciales “aliados” parecen ir volteando la mirada tras las designaciones del principal representante del partido del lápiz, el presidente Pedro Castillo Terrones.
El factor Bellido
El 26 de julio se realizaron las elecciones para la Mesa Directiva del Congreso para el periodo 2021-2022. Aquí, por una cuestión de forma se dejó sin efecto la candidatura de la lista oficialista conformada por los partidos Somos Perú, Perú Libre, Juntos por el Perú y el Partido Morado; si bien esta lista no logró disputar la elección a través de los votos, nos brindaba una primera mirada de los partidos que simpatizaban con el grupo oficialista.
Sin embargo, hubo un quiebre en esta relación, la designación del congresista de Perú Libre, Guido Bellido como premier de la República.
“Señor presidente Pedro Castillo la designación de Guido Bellido como presidente del Consejo de Ministros atenta contra la gobernabilidad. Como congresistas rechazamos firmemente su postura sobre Sendero Luminoso, defensa de la dictadura cubana, su homofobia y misoginia. Haremos control político a favor de la democracia y las libertades”, fue lo que se manifestó desde el Twitter de la Bancada Morada (quienes acompañaron inicialmente al partido de gobierno). Esto escaló al nivel de exigir al Congreso el no dar la confianza al gabinete Bellido, al generar esta designación una inestabilidad y desgobierno.

Incluso, el vocero alterno de la bancada de Somos Perú, Wilmar Elera expresó su preocupación por la situación generada por la designación del presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, y el resto de integrantes del gabinete ministerial. Asimismo, indicó que las decisiones de estos actos son exclusivas del primer mandatario Pedro Castillo, por lo que consideran que hace falta una “reflexión” para salir de esta situación, idea suscrita en un comunicado del partido.

Las reacciones ante la designación de Bellido y su gabinete se han visto llegar desde distintos bandos en el Congreso, pero una de las acciones más marcadas tomadas por la oposición ha sido arrinconar a Perú Libre en la repartición de Comisiones del Congreso, donde si bien por ser el partido con mayor cantidad de congresistas electos ha obtenido un mayor número de comisiones, estas no serían muy “relevantes” para lograr sus promesas de campaña, como es el cambio de constitución y la instauración de una Asamblea Constituyente, pues el principal partido de oposición, Fuerza Popular, el cual se ha reafirmado en su posición de mantener la Constitución del 93, preside la Comisión de Constitución a través de Patricia Juárez.
Estos primeros movimientos y juegos políticos nacen a raíz de la elección del premier y los ministros, lo que ha provocado que sectores de centro y derecha tomen una actitud cada vez más reacia hacia el Ejecutivo, idea que nos comparte el politólogo Jorge Vallejo. “Vemos distintas reacciones, en el sector de derecha o centro creo que ha habido voces fuertes por el nombramiento y los cuestionamientos a varios ministros empezando por el señor Bellido y todas las investigaciones que tiene abierta. Al mismo tiempo, existen sectores de estas bancadas que han comprendido que lo que corresponde es esperar el discurso de presentación para el voto de investidura del gabinete y escuchar a Bellido en el Congreso”.
Las mociones negadas y la confianza del 26
Y es al respecto de este último comentario del politólogo donde vamos a traer a colación los resultados del jueves último donde en el pleno del Congreso se debatieron mociones que exhortaban al presidente Pedro Castillo para que -en la designación de ministros de Estado- tenga en cuenta las investigaciones, procesos y sentencias por terrorismo, narcotráfico, lavado de activos y organización criminal, considerando además la idoneidad moral para dichos cargos. Inicialmente, el pedido de legisladores de Avanza País planteaba calificar como “acto inmoral y de rechazo de todos los peruanos” la designación Guido Bellido como jefe del Gabinete. Lo que, es más, la moción número 83 pedía debatir y someter a votación una declaratoria de persona no grata al expresidente de Bolivia Evo Morales. Todas estas mociones fueron rechazadas a pesar de que el voto en bruto de la oposición era más que suficiente para aprobarlas, pero al momento de la decisión, muchos congresistas no se mantuvieron en esa línea “esperada”; sobre ello Jorge Vallejo nos brinda mayores matices.
“Es parte de este juego político entre oposición y oficialismo de medir sus fuerzas y tampoco quemar todas sus balas en estas primeras acciones y ponerse desde el inicio totalmente a la defensiva. Sé que hay bancadas que presionan mucho más fuerte y otras que están manteniendo una posición más hacia el centro y no buscan verse en una arremetida completa. Esto tiene su pro y sus contras pues de un lado se llega a ver una oposición más centro mesurada, pero al mismo tiempo esto muestra a una oposición dividida, no unificada en una sola votación, y es algo que vamos a ver en las distintas mociones y proyectos a presentarse, pues no existe un bloque monolítico”, señala el politólogo.
El pedido de confianza. El presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, señaló que sería el próximo 26 de agosto la fecha en que su gabinete se presentaría ante el Congreso a fin de solicitar la investidura, asimismo, comentó que espera que el Congreso de la República actúe con ponderación respecto al voto de confianza al Gabinete Ministerial. «Lo demás ya está en la cancha del Legislativo y ellos tienen que actuar con ponderación y también en pleno ejercicio de sus facultades como legisladores, nosotros no queremos intervenir en ese terreno y ellos cumplen su función y nosotros cumplimos la nuestra, y estamos en función de la confianza que nos da el Presidente de la República», aseguró en conferencia de prensa.
Desde la oposición se mantiene la exigencia de hacer cambios en el gabinete y así evitar resistencias entre los grupos parlamentarios al momento de debatir si dar o no la confianza. Desde Renovación Popular, el congresista Alejandro Muñante compartió para un medio local: “Esperamos que el gabinete Bellido venga recompuesto para que tenga la menor resistencia posible (entre los grupos parlamentarios). Ahora partimos en negativo, pero cualquier cosa puede ocurrir. Esto es política”. Asimismo, desde la bancada fujimorista, la congresista Rosangella Barbarán, vocera alterna del partido, publicó en sus redes sociales “El pueblo no aprueba el nombramiento del señor Bellido como premier. Presidente Castillo, tiene la oportunidad de replantear el gabinete y que los altos funcionarios cumplan el perfil de cargo”.
Al respecto de estas coacciones de modificar el gabinete a mirar del cercano pedido de confianza, Vallejo manifiesta: “Sería lo más factible hacer cambios en el gabinete, aprovechar que queda muy poco tiempo. El rol de la oposición va a ser empezar a observar ministro por ministro, todavía existen dudas y posiciones no favorables a varios de ellos. Lo más idóneo sería procurar un ajuste en el gabinete para que tenga una posición más sólida en el momento de presentarse, pero esto queda en manos del presidente de la República, él tendrá que ver si mantiene ese gabinete y continúan estos desacuerdos hacia los ministros o hace los cambios previos”.
Las divisiones en las bancadas: Perú Libre y Renovación Popular
El pasado 9 de agosto, los congresistas Norma Yarrow, María Córdova y Diego Bazán, mediante cartas dirigidas al vocero de Renovación Popular, Jorge Montoya, informaron su renuncia irrevocable a seguir perteneciendo a la bancada celeste. Córdova y Bazán señalan en sus respectivas misivas “motivos de conciencia, defensa de mis principios democráticos” y “la necesidad de anteponer los intereses del Perú en la actual crisis política por la que atraviesa el país”, para sustentar su dimisión.
Por su parte Yarrow, quien también integró la plancha presidencial de este partido político, le comunica a Montoya en su carta que su renuncia obedece a “razones justificadas de conciencia, al no comulgar con la línea que viene tomando la bancada parlamentaria bajo su dirección”.
Estas renuncian se debería, según comentó Yarrow a que Jorge Montoya, dispuso que no se les asignara participación en las comisiones de trabajo legislativo, en conferencia de prensa, indicó que esto se había dispuesto “en castigo al no haber votado por la lista de Montoya” para asumir la Mesa Directiva. Terminada su participación en Renovación Popular, Yarrow, Córdova y Bazán se unieron a las filas del partido Avanza País.
El partido magisterial. Los miembros de la Federación Nacional de Trabajadores del Perú (Fenate), el sindicato que fundó el presidente tras su participación en la huelga nacional de maestros de 2017, obtuvo el pasado 11 de agosto su inscripción como organización política del Partido Magisterial Popular ante el Jurado Nacional de Elecciones. Previamente se conocían rumores que señalaban que Perú Libre se dividiría en 3 grupos, uno que busca una línea de mensajes moderados desde el partido, un segundo grupo de 13 maestros congresistas que se separarían de la base para priorizar el tema magisterial y un tercer grupo que estaría en línea con el ala fuerte de Vladimir Cerrón y estarían agrupados a favor de la elección del hermano de presidente del partido, Vladimir Cerrón, Waldemar Cerrón como portavoz de la bancada.
Estas primeras fracturas en los partidos responderían, como comenta Vallejo, a un problema de fondo aún sin resolver: el debilitamiento de los partidos políticos.
“Esto no solo le va a pasar a Perú Libre sino también muy posiblemente a las otras bancadas. Esto está pasando la factura de lanzarse a campaña invitando personas que tienen, en algún momento, un arraigo en ciertas circunscripciones, pero no comulgan con la construcción de un partido desde sus inicios. (En el caso de Perú Libre) Hay personas que por el hecho de ser docentes y viendo a un docente como candidato presidencial decidieron sumarse, seguramente tienen puntos en común con él, pero vemos cómo ante los primeros síntomas de desacuerdos se habla ya de romper a la bancada y formar otro grupo o línea. Se arman listas, se llega a una campaña electoral, pero como no hay esta mística de conformar desde el inicio un partido, de conocerse durante años en una contienda y agrupación política, esto termina rompiéndose en el camino”, concluye.