En una semana se debatirá en el Congreso peruano la primera moción de vacancia por incapacidad moral admitida en este periodo. Desde que se aprobó (con 76 votos a favor) hay movimientos que llaman la atención. El primero, una voluntaria presentación ante el Parlamento de Pedro Castillo donde al final lo más importante en un discurso marcado por el copia y pega no fue lo que dijo sino lo que no dijo: la propuesta de adelanto de elecciones generales. En paralelo, tras la interpelación del cuestionado ministro de Salud Hernán Condori, el vocero de Renovación Popular, que sustentó el pedido, se dio un plazo de un mes para verificar las acciones de Condori declarándose satisfecho con las respuestas. Los impulsores no terminan de ponerse de acuerdo hasta ahora para una censura.
En este baile de apariencias y desequilibrios en un momento de crisis nacional y mundial, ¿qué señales están dando el Ejecutivo y el Legislativo? Van casi 8 meses de entrenamiento de un Ejecutivo que encalla en la gestión. Asentado sobre graves indicios de corrupción que ya no solo señalan a su círculo sino al propio presidente y una falta de capacidad e idoneidad en varios cargos designados sumada a la poca o muy tardía capacidad real de rectificación. Entre noviembre de 2021 y febrero de 2022 la desaprobación de Castillo ha estado entre el 60% y el 65% y no baja del 45% incluso en aquellos sectores que lo habrían apoyado en la segunda vuelta y que inclinaron la balanza a su favor (izquierda, sierra-selva, zona sur, nivel económico C/D/E) [1]. Con tan poca legitimidad en su ejercicio de gobierno es claro que el Ejecutivo agita la bandera del escenario menos deseado por una parte importante del Congreso: si yo me voy, nos vamos todos.
El Congreso, que sabe hace tiempo lo que es nadar en las aguas de la impopularidad y la desconfianza de la ciudadanía, no llega a ser la oposición que Castillo requeriría para cristalizar un discurso victimista por obstruccionismo. De 17 mociones de interpelación presentadas hasta ahora, ninguna ha terminado en una censura[2] pues -salvo Condori- los interpelados renunciaron (o fueron renunciados) previamente. Los gabinetes que sí fueron presentados al Congreso han obtenido la confianza por el temor a activar el contador de una probable disolución. Aunque hay grupos que han apostado por la vacancia desde el minuto uno, las correlaciones de fuerzas variables, como la individualidad de congresistas que van por libre y tienen juego propio, no aseguran los votos requeridos. La vacancia moral es un camino empedrado. El Congreso lo sabe y parece estar a la espera de la pieza del rompecabezas probatorio que pueda inclinar la balanza. Pero eso está por ver.
De cara al ánimo de la opinión pública, el deterioro es evidente. Según la encuesta del IEP, 63% señala que la crisis política le afecta mucho. Pero eso no se traduce en una movilización masiva como se vio en la marcha del último domingo. Los peruanos y peruanas, agobiados por las crisis múltiples que deben resolver en su día a día, no parecen encontrar incentivos que los lleven masivamente a las calles. Probablemente porque los discursos convocantes que apelan al patriotismo, la libertad o el anticomunismo no conectan con la realidad y resolución de necesidades prácticas y esenciales afectadas por la falta de gobierno.
Así las cosas, probablemente, tan cierto como que el resultado del próximo lunes es impredecible, lo es que el país requiere una salida a este desgobierno y parálisis que sea institucional y democrática para no debilitar aún más nuestro sistema político. En esa línea, la reciente propuesta para que la ciudadanía solicite una modificación constitucional para recortar el período presidencial y congresal, en base al artículo 206 de la propia Constitución, es una vía a explorar. Un 0,3% por ciento de la población electoral para llegar a un debate y una reforma con un anclaje objetivo en la voluntad de un pueblo, tantas veces mentado en los últimos meses.
[1] IEP Informe de opinión- febrero 2022. Disponible en IEP-OP Informe febrero 2022
[2] Pajares Herrada, Diego. “Interpela, pero no censura: ¿por qué el Congreso no concreta sus intentos de fiscalización contra el gobierno?”. RPP Noticias.18/3/2022.