Por Jaime Cruces
Mijail Gorbachov fue el líder del PCUS que levantó las banderas reformistas de un socialismo con justicia, derechos y libertades, con la perestroika y la glasnost. Pretendió cambiar el modelo estalinista de partido único que se implantó tras la muerte de Lenin, pero fracasó.
Lo cierto es que Gorbachov no fue el primero en intentar reformar el envejecido sistema estalinista soviético, -cuyos signos de agotamiento y estancamiento económico se agravaron con la invasión a Afganistán y la “guerra de las galaxias de EE.UU” que la URSS ya no pudo solventar- pero sí, el último gobernante en intentarlo, luego del cual implosionó el régimen que parecía indestructible.
Antes, Nikita Jruschov, causó un cisma mundial, al denunciar en su informe secreto al XX Congreso del PCUS (1956) los crímenes de Stalin, pero no tuvo la claridad ni la fuerza para llevar adelante reformas en el socialismo real, fue depuesto por la nomenclatura que impuso en 1964 a Leonid Bréznhev que gobernó con mano dura hasta su muerte en 1982 dejando a la URSS en franco declive.
A Bréznhev le sucede Yuri Andrópov, quién dejó la jefatura de la KGB que ocupaba desde 1967 para asumir el cargo de Secretario General del PCUS, fue uno de los artífices de la intervención militar en Checoslovaquia (1968), de la persecución de los disidentes y de la invasión de Afganistán. Sin embargo, contra todo pronóstico, apenas asumió el poder dio un viraje hacia las reformas reconociendo el estancamiento económico y atraso tecnológico, comenzó a remover a algunos burócratas y abrió las puertas a nuevos líderes entre los que destacó Mijail Gorbachov.
La disputa al interior del PCUS para la sucesión de Andrópov, quien se encontraba muy enfermó, la ganó el ala conservadora que logró imponer a Konstantín Chernenko a pesar de que tenía una enfermedad terminal, Gorbachov que era el candidato de Andrópov perdió, pero no sería por mucho tiempo.
Mijail Gorbachov asume el poder en 1985 con las banderas de la Perestroika (reestructuración del sistema económico) y de la Glásnost (transparencia y apertura) con las que intentaba modernizar y democratizar el socialismo soviético, superar la crisis económica y retraso tecnológico, acabar con la enorme corrupción e iniciar una agresiva política internacional de distención, pero esas medidas solo contaron con el apoyo de una fracción minoritaria del PCUS.
Las reformas impulsadas por Gorbachov despertaron interés internacional, su política de apertura generó expectativa porque vinieron acompañadas de una política exterior de distención, en diciembre de 1987 se firmó un tratado con EE.UU. de desmantelamiento de misiles nucleares, dos años más tarde se inició la retirada de tropas rusas de Afganistán que estaba ahogando la economía soviética.
Pero mientras en el frente externo la distención se abría paso, en el frente interno las fuerzas conservadoras del PCUS tenían frenada la Perestroika o reestructuración de la economía (que tenía algunas similitudes con las reformas de Deng Xiaoping), los cambios promovidos fueron muy epidérmicos, la economía estaba semiparalizada, la vieja guardia apostaba al boicot para retomar el control como ya había sucedido en la década del 60.
En medio de las contradicciones internas y el sabotaje a la perestroika Gorbachov apostó por acelerar la Glasnost, reforma política, transparencia, apertura en la prensa y libertad de información, creyó que de esa forma se harían irreversibles los cambios, pero la vieja guardia ya estaba atrincherada, y, la burocracia dorada que era una casta privilegiada y corrupta que controlaba los resortes de la economía, ya tenía su propio juego para para hacerse del poder.
Mientras la perestroika languidecía en la URSS, los países del Pacto de Varsovia, junto a la caída del muro de Berlín, uno tras otro fueron implosionando, sin que se produjera resistencia alguna de parte de los partidos stalinistas que en nombre del socialismo y de las masas gobernaron con mano dura con el apoyo del ejército soviético.
Lo que sucedió en los países del este fue el corolario de lo que después sucedería en la URSS, Gorbachov fue elegido por el Congreso en marzo de 1990 presidente de la Unión Soviética, pero contradictoriamente no participó en las elecciones para la presidencia de la Federación Rusa del mes de julio 1990, quedando totalmente debilitado con una presidencia decorativa luego de la elección de Boris Yeltsin.
Gorbachov convertido en el adversario principal tanto de la vieja guardia del PCUS como de la burocracia dorada liderada por Boris Yeltsin perdió fuerza, en marzo de 1991 la guardia vieja dio un golpe de Estado y arrestó a Gorbachov en su casa de campo pero el golpe no tuvo respaldo, bastaron dos días de movilización de algunos miles de moscovitas liderados por Yeltsin, que un sector del Ejército liberara a Gorbachov y la asonada golpista acabó sin pena ni gloria, la implosión de la URSS se había iniciado sorprendiendo al mundo, y, se inició la era Yeltsin, un borrachín empedernido que emergió de las filas del PCUS y junto con la burocracia dorada disolvieron la URSS y convirtieron a Rusia en un país tercermundista más.